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La cumbre extraordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) convocada “de emergencia” por la presidenta de
Chile, Michelle Bachelet, para analizar la crisis en Bolivia comenzó ayer en horas de la tarde.
Los mandatarios analizaron una posible salida a la crisis política provocada por el enfrentamiento entre el gobierno de Evo Morales y la oposición.
Los mandatarios discutieron a puerta cerrada un documento preparado por Chile que propone el envío de una misión a Bolivia para mediar entre las partes y garantizar el
establecimiento de una mesa de diálogo que ponga fin al conflicto que desde hace semanas atraviesa este país.
Unasur busca salida a crisis boliviana
Chile propuso anoche a los líderes de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) el envío de una misión a Bolivia para mediar entre las partes y garantizar el establecimiento de
una mesa de diálogo que ponga fin al conflicto que vive ese país desde hace semanas.
La cumbre extraordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno de Unasur analizaba esta alternativa anoche con la participación de nueve mandatarios.
A este bloque subregional sumaría sus esfuerzos la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) que viajará a Bolivia el próximo miércoles, encabezada por su secretario
general, José Miguel Insulza.
La cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) reunida en Santiago de Chile para arbitrar una solución al conflicto político en Bolivia concluyó tras seis
horas de reunión con un acuerdo unánime de apoyo al Gobierno boliviano.
Según declaró a la salida de la reunión el canciller de Perú, José Antonio García Belaunde, el acuerdo establece también la constitución de una comisión de Unasur que investigará
los sucesos en la región de Pando, donde se concentraron los disturbios violentos que han causado 30 muertos en los últimos días.
CAN rechaza violencia
La Comunidad Andina de Naciones (CAN), organización formada por Perú, Colombia y Ecuador, además de Bolivia, manifestó su respaldo al Gobierno del presidente Evo Morales y rechazó
los actos de violencia en el país andino.
En un breve comunicado, la CAN y sus países miembros, reafirmando su adhesión por la democracia, “manifiestan su más firme rechazo a los hechos de violencia ocurridos en la
República de Bolivia” y ratifican su respaldo a Evo Morales, “cuya incuestionable legitimidad quedó demostrada en el reciente referéndum revocatorio”
Asimismo, la organización multilateral reiteró su apoyo a las “autoridades democráticamente electas” sobre la base de los principios de la preservación “del Estado de derecho, la
institucionalidad democrática y la unidad y la integridad territorial de Bolivia”.
Miles a las calles
Decenas de miles de bolivianos organizaron ayer en La Paz una gran marcha en apoyo al presidente Evo Morales y para reclamar justicia, tras el estallido de violencia en las regiones
controladas por gobernadores de la oposición.
Venidos de la inmensa ciudad dormitorio de El Alto, en las alturas de la capital, donde viven comunidades indígenas de las que es oriundo Evo Morales, los manifestantes desfilaron
en medio de un concierto de petardos, blandiendo banderas bolivianas, símbolo de la unidad nacional.
“Prefectos, asesinos. Queremos su cabeza”, gritaba la multitud en referencia a los enfrentamientos surgidos en cinco regiones ricas (Santa Cruz, Pando, Beni, Tarija y Chuquisaca),
que se oponen abiertamente al presidente socialista
En Buenos Aires
Residentes bolivianos en Argentina y organizaciones sociales y políticas de este país marcharon ayer hacia la sede de la embajada de Bolivia en Buenos Aires para apoyar al
presidente de esa nación, Evo Morales.
La multitudinaria manifestación, que complicó el tráfico en amplias zonas de la capital argentina, fue la segunda que se lleva a cabo en los últimos días en Buenos Aires en respaldo
a Morales.
Después de recorrer las calles céntricas de la ciudad, distintas columnas de manifestantes llegaron a la sede diplomática, donde el titular de la Central de Trabajadores Argentinos
(CTA), Hugo Yasky, alertó sobre que un eventual golpe de Estado en Bolivia “sería el primero de un efecto dominó que podría recorrer América Latina”.
Firma de documento
La calma empezaba a restablecerse paulatinamente en Bolivia este lunes tras casi una semana de violencia que dejó al menos 18 muertos y amenazó al gobierno de Evo Morales: la
oposición y el oficialismo reanudaron el diálogo, en momentos en que los presidentes sudamericanos se reunían en Santiago, buscando soluciones a la crisis boliviana.
Cuando la confrontación parecía inevitable, la oposición y el gobierno acordaron reanudar el diálogo que fue instalado la noche del domingo en el presidencial palacio Quemado de La
Paz y que podría culminar hoy.
El gobierno boliviano y un representante de los cinco prefectos opositores esperan firmar un documento para sentar las bases de un acuerdo nacional para superar la crisis política,
informó el viceministro de Descentralización, Fabián Yaksic.
Detienen a líderes cívicos en Pando
El prefecto de Pando, el opositor Leopoldo Fernández, denunció que “al menos media docena” de dirigentes cívicos han sido detenidos ayer en la localidad de Cobija por militares, al
regir un estado de sitio tras los incidentes del jueves en esta región de Bolivia.
“Están deteniendo a dirigentes de Pando”, afirmó Fernández en declaraciones al canal de televisión privado Unitel, y agregó que la líder cívica de Pando, Ana Melena de Suzuki
encabeza la lista de detenidos.
Correa: “no más dictaduras”
El presidente ecuatoriano Rafael Correa afirmó ayer al arribar a Santiago para la cumbre de urgencia de la Unasur que las naciones sudamericanas jamás volverán a aceptar la
instalación de dictaduras en la región, en alusión a la crisis política que vive Bolivia
“Jamás vamos a aceptar más dictaduras ni rompimientos democráticos en nuestra región”, dijo Correa.
Explosión y juicio
El nuevo ministro de Hidrocarburos, Saúl Ávalos, denunció ayer que desconocidos hicieron explotar una carga de dinamita contra su casa en la ciudad de Santa Cruz, el principal foco
de la oposición autonomista en Bolivia, aunque los daños son solo materiales.
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