Soldados de EE. UU. responden a ofensiva de talibanes desde la Base de Operaciones de Kuschamond. AFP
KABUL, EFE
Varias explosiones tuvieron lugar en el centro de Kabul, junto a la embajada de EE.UU. y el cuartel general de la Otan, donde a primera hora de la tarde de ayer se registraba un
tiroteo, informó una fuente policial, a la vez que los talibanes se atribuyeron la autoría de los ataques.
"Se ha escuchado una serie de explosiones seguida de disparos. Estamos investigando lo sucedido", declaró el portavoz de la Policía de Kabul, Hashmat Stanikzai.
Un testigo consultado aseguró que varios helicópteros sobrevolaron la zona.
Como los fedayines
En declaraciones a la agencia afgana AIP, el portavoz talibán Zabiulá Muyahid reivindicó los ataques y dijo que los objetivos son instalaciones de las fuerzas de seguridad.
Los ataques de estilo ‘fedayín’, coordinados por comandos de insurgentes, son bastante frecuentes en Afganistán.
Los últimos atentados talibanes de entidad en Kabul ocurrieron a mediados de agosto contra el Consejo Británico, donde murieron nueve personas, y a finales de junio contra el
emblemático hotel Intercontinental, donde un asalto coordinado causó la muerte de 21 personas.
Guerras
El éxito de las revueltas
El actual líder de Al Qaeda, el egipcio Ayman al
Zawahiri, ha atribuido al grupo terrorista el éxito de las
revoluciones árabes, que suponen una amenaza para EE.UU.
La declaración fue incluida en un vídeo difundido con motivo del décimo aniversario de los atentados del 11-S.
La cinta, que fue divulgada anoche en una página web islamista, incluye también un supuesto vídeo inédito del fallecido Osama bin Laden.
En esta ocasión, el líder del grupo justifica el asesinato de estadounidenses para proteger a los musulmanes.
Resurge la insurgencia
Las tropas extranjeras comenzaron el pasado julio a retirarse del país y a transferir gradualmente la competencia de la seguridad a las fuerzas afganas, en un proceso que debe concluir,
según los plazos previstos, en 2014.
No obstante, la insurgencia parece encontrarse en un momento de fortaleza y el conflicto recrudeciéndose. 2010 fue el año más sangriento para las fuerzas internacionales y para la
población civil desde la caída del régimen talibán hace casi una década.