São Paulo, EFE
El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, cree que Irán está lejos de fabricar una bomba atómica, según una entrevista publicada ayer por el diario "O Estado de São
Paulo".
"Converso con mucha gente y no veo a Irán cerca de hacer una bomba. La mayoría de los analistas tampoco cree que eso está cerca", dijo Amorim, quien visitará Teherán entre mañana y el martes para
preparar la visita del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, prevista para el próximo mayo.
Estudios
Amorim resaltó que todavía es posible alcanzar un acuerdo con Irán que aporte una "relativa" seguridad de que Teherán no va a hacerse con un arsenal nuclear mínimo a medio plazo, al mismo tiempo
que se le permite desarrollar la energía nuclear como fuente de energía.
El ministro opinó que Irán "debería haber aceptado" la propuesta del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), planteada en septiembre del año pasado, que permitía el enriquecimiento de
uranio en Rusia hasta el 19,75 por ciento, un nivel que permitiría alimentar el reactor de investigación médica que posee Teherán.
"Porque la hayan rechazado, no vamos a decir que debemos ir a la guerra o aplicar sanciones que pueden no tener efecto o castigar a la población", indicó el jefe de la diplomacia brasileña.
Presión
El Ministro aseguró que "todavía es posible trabajar" sobre esta propuesta y recordó que Brasil no está solo en su apoyo a Irán, puesto que Turquía también comparte el mismo punto de vista.
"Los turcos, miembros de la OTAN y vecinos de Irán, son probablemente los últimos en querer una bomba iraní. Nos llaman ingenuos, pero creo que son mucho más ingenuos los que creen en todo lo que
dice el servicio de inteligencia estadounidense", manifestó.
Antes de su llegada a Teherán, Amorim hizo una escala el sábado en Estambul para entrevistarse con su homólogo turco, Ahmet Davotoglu, y hoy tiene previsto reunirse en Moscú con el ministro de
Exteriores ruso, Serguei Lavrov.
En la capital iraní, Amorim será recibido por el presidente, Mahmud Ahmadineyad; el ministro de Exteriores, Manouchehr Mottaki, y otras autoridades de la república islámica.
Durante la Cumbre Nuclear organizada por Estados Unidos hace dos semanas, Lula y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, le pidieron al presidente norteamericano, Barack Obama, el fin de
las sanciones a Irán y le propusieron una oferta de mediación con Irán.