ESCÁNDALO. Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Francia, Nicolas Sarkozy. EFE
PARÍS, EFE
Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y Francia, Nicolas Sarkozy, criticaron duramente la actitud del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una conversación
confidencial del pasado día 3 revelada por el sitio de información francés en Internet ‘Arrêt sur images’.
Todo empezó cuando Obama reprochó a Sarkozy, en un encuentro bilateral durante la Cumbre del G20 de Cannes, que no le hubiera advertido que Francia iba a votar a favor del ingreso de
Palestina en la Unesco, lo que se había materializado el 31 de octubre.
De ahí el intercambio derivó sobre Netanyahu, de quien el presidente francés dijo: “Ya no lo puedo ver, es un mentiroso”.
Lejos de defender al líder de su máximo aliado en Oriente Medio, un resignado Obama respondió a Sarkozy: “Tú estarás harto, pero yo tengo que lidiar con él todos los días”.
La combinación de micrófonos abiertos y falta de precaución de los dirigentes ha concedido una nueva oportunidad de conocer lo que realmente piensan, más allá de las declaraciones
protocolarias.
Otra opinión
No es la primera vez que un aliado estrecho se queja de la política y actitud de Netanyahu. A principios de septiembre, se revelaron unas comprometedoras palabras del que fuera
secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, en las que acusó -estando aún en el cargo- al primer ministro de “desagradecido”, “no dar nada a EE.UU. a cambio del apoyo ilimitado”
y “poner en peligro a su propio país, Israel”.