PETICIONES. Durante la marcha del 22 de marzo se entregó un documento con temas a resolver.
Los indígenas gobiernistas, los de oposición y los que mantenían acuerdos con ambos sectores, están unidos nuevamente. Según dicen, la falta de voluntad política del Ejecutivo y del
oficialismo frente a cuatro temas los llevaron a dialogar y a dejar la política temporalmente de lado para poder resolver asuntos que ellos consideran críticos.
Las leyes de aguas y de tierras, la consulta prelegislativa y las amnistías que ellos han pedido por lo que llaman la criminalización de la protesta social son los ejes que lograron el
consenso entre estas tres alas del movimiento, incluso luego de que hasta marzo de este año, los opositores denunciaban un intento del Régimen por dividirlos.
Son más de dos años que la ley de aguas espera a ser resuelta en la Asamblea, al igual que la consulta prelegislativa (aunque la semana pasada se aprobó el instructivo para su
aplicación). La revisión de la información de los casos de las amnistías está paralizada y la ley de tierras aún se está construyendo.
Necesidad
La resolución, después de largos debates con controversias entre la Conaie (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador), la Feine (Consejo de Pueblos y Organizaciones
Indígenas Evangélicas del Ecuador) y la Fenocin (Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras), fue: trabajar en unidad.
Manuel Chugchilán, presidente de la Feine, asegura que durante las negociaciones se pudo evidenciar que el Gobierno los ha debilitado y que han existido prebendas para evitar que exista
unión. Sin embargo, Humberto Cholango, presidente de la Conaie, recalca la necesidad de trabajar por los intereses del movimiento indígena.
Objetivos
El acuerdo es coyuntural, para resolver los cuatro ejes mencionados. Esto, porque sus líderes aseguran no ha existido voluntad política desde el oficialismo para resolverlos. Cholango
considera que son “una nueva generación de dirigentes” porque han priorizado los intereses comunitarios.
Por esto, los líderes no descartan continuar unidos, una vez que se hayan alcanzado esos objetivos. Pero todavía no pueden “predecir” qué ocurrirá porque los temas plantados “llevarán
un buen tiempo”.
Esto, para el analista político Francisco Rocha, influenciará el proceso electoral que está casi iniciado debido a que la consecución de los objetivos planteados “no va a ser
inmediato”. Por otro lado, observa que existe un esfuerzo de unificación, pero cuestiona que las luchas políticas y la reivindicación social no vayan de la mano y considera una
equivocación separarlos.
Rocha cree que, a pesar de las diferentes posturas políticas sí se ha mantenido una postura interna y unidad en el movimiento indígena que requiere consolidarse.
Antecedentes
El 22 de marzo se realizó la marcha por la dignidad y la vida de organizaciones sociales e indígenas. Entregaron un documento a las autoridades, cuyos ejes centrales eran la aprobación
de las leyes de aguas y tierras, las amnistías y la consulta prelegislativa.
La Fenocin presentó un proyecto de ley de tierras con firmas de respaldo, que ahora es revisada en la Asamblea. Sin embargo, el presidente, Luis Andrango, manifiesta que no está
avanzando rápidamente porque el Ejecutivo debe enviar una propuesta, que hasta el momento no ha llegado.
En el caso de la ley de aguas, la votación quedó detenida hace dos años para aplicar la consulta prelegislativa. El proceso se prolongó debido a que el presidente, Rafael Correa, vetó
totalmente las reformas a la Ley de la Función Legislativa que contenía un capítulo sobre cómo aplicarla.
La anterior semana se hizo un instructivo en el Consejo de Administración Legislativa (CAL) que todavía es cuestionado por los sectores indígenas.
LA FRASE
“Hubo dificultades porque las tres organizaciones hemos andado por andariveles diferentes”.
Humberto Cholango
Presidente Conaie
EL DATO
Los indígenas aseguran que no descartan mantenerse unidos, luego de conseguir sus cuatro objetivos, lo que igual, ven a largo plazo.