SITUACIÓN. La marcha salió la mañana de ayer de Cuenca.
La marcha nacional de la oposición llegó al mediodía de ayer a Azogues. Alrededor de 5.000 personas ingresaron caminando a la capital de Cañar. Al ingreso se registraron gritos como
“Correa, minero, el agua es lo primero”, según publicó en su cuenta de twitter la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador.
Los manifestantes, que tienen previsto llegar el 22 de este mes a Quito, se reunieron desde las 10:30 en Cuenca, donde ‘acamparon’ el lunes y al salir de esa ciudad ya se habían sumado
más de 1.000 personas.
José Acacho, vicepresidente de la Conaie, indicó que el trayecto se ha realizado sin enfrentamientos. Sin embargo, ratificó que han tenido algunas trabas de movilización por parte de la
Policía.
En la capital
Mientras tanto, los dirigentes de la Conaie, encabezados por su titular, Humberto Cholango, hicieron un alto en la marcha para acudir a la invitación que les hiciera la veeduría
internacional del exjuez español Baltazar Garzón y exponer sus puntos de vista sobre el proceso de reestructuración de la justicia ecuatoriana.
Los indígenas llevaron sus quejas sobre cómo se está “criminalizando la lucha social y el enjuiciamiento penal de los dirigentes indígenas por reclamar temas como la ley de aguas”,
según las exposiciones de Cholango.
Tampoco se les olvidó reclamar sobre lo que ellos llaman “proceso irregular de integración de la Corte Nacional de Justicia, en el que graciosamente se les otorgó, a un grupo de
postulantes, 10 puntos por nada”.
Los dirigentes esperan que el informe de la veeduría sea objetivo y detallado, en base a toda la documentación e información, y que no sólo tenga la visión del oficialismo.
Cholango, a su salida de la reunión, que fue a puerta cerrada y bajo la estricta y celosa mirada de la seguridad del Hotel Hilton Colón, dijo que esto “sirvió para que la veeduría se
entere de los casi 200 dirigentes indígenas que están siendo enjuiciados penalmente por el supuesto delito de terrorismo.
Ánimo
Además, rechazó lo que él llama “declaraciones racistas y xenofóbicas del primer mandatario, Rafael Correa”, quien, al referirse a la marcha la semana pasada, habría señalado: “… la
marcha de los cuatro emponchados y emplumados…”.
El dirigente lamentó que “sea el propio oficialismo el que genere este tipo de discriminación y se refiera a un acto de protesta en términos irónicos y poco apropiados. “Sea como sea,
los cuatro emponchados y emplumados, llegaremos a Quito el 22 de marzo y no habrá quien nos detenga”, advirtió.
Otra de las prioridades del movimiento indígena, agregó, es la aprobación de algunas leyes, como ley de aguas, la de tierras y territorio, el tema de la consulta previa para que no
sigan concesionando a dedo el petróleo y la minería de los ecuatorianos.
Obligan a salir a la prensa
La agenda de reuniones de la veeduría internacional, encabezada por el exjuez Baltazar Garzón, estuvo copada ayer todo el día. Al menos eso se decía en el papel oficial, porque la
prensa no pudo presenciar el supuesto ajetreo que se vivió entre las cuatro paredes del Salón Floreana del Hotel Hilton Colón, ya que, literalmente, fue echada a la calle por el equipo
de seguridad.
No obstante, antes de que esto ocurriera, algunos periodistas fueron testigos de cómo se armaba la agenda de comparecencias sobre la marcha. Y este es el caso de la Coordinadora de
Radios Públicas y Educación del Ecuador (Corape), de la que no se conocía su dirección, teléfono y menos quién la representa.
EL DATO
A la reunión de ayer también se invitó a gremios periodísticos, judiciales y algunos destacados juristas del país.
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intelectuales del mundo, incluyendo varios líderes políticos locales, firmaron ayer un manifiesto en apoyo a la marcha.