NC Este es un blogue netamente social y polìtico con un punto de vista personal de la sociedad ecuatoriana,latino-américa y el mundo.El principal de mis objetivos es informar,bromear,ridiculizar en fin combatir el poder en todas sus manifestaciones. bueno chao
|
La Iglesia católica está afectada por numerosos hechos escandalosos de pedofilia en todo el mundo: desde Estados Unidos a Irlanda y desde México a Canadá o
Alemania. De paso, y como era de esperarse, la credibilidad de la Iglesia católica está "gravemente comprometida" por los casos de pedofilia ocurridos en todo el mundo. ![]() "La credibilidad ya no es la misma", afirmó esta semana en la cadena pública de televisión ZDF el vicepresidente del parlamento alemán, Wolfgang Thierse, como miembro del comité central de los católicos alemanes, que representa los intereses de los católicos en la sociedad. "La consternación de los creyentes es enorme", agregó, declarándose favorable a que se abra el debate sobre el celibato obligatorio para los sacerdotes. Según el dirigente, "la Iglesia debe ser más honrada y más severa con ella misma y esto vale también para el Papa", cuestionado por haber alojado en 1980 a un cura sospechoso de pedofilia, cuando dirigía el arzobispado de Munich (sur de Alemania).
Tres mil denuncias Desde fines de enero, la Iglesia Católica alemana está implicada en espectaculares escándalos de pedofilia, que afectaron incluso al coro de los niños cantores de Ratisbona, dirigido durante 30 años por el hermano del Papa, el también sacerdote Georg Ratzinger. Pero esta no es la primera vez que se hace alusión a la corrupción sexual dentro de la Iglesia Católica. El portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, reconoció los tres mil casos de pedofilia denunciados contra sacerdotes de la Iglesia Católica en los últimos 50 años y agregó que la Santa Sede vive una fuerte tensión toda vez que el Papa Benedicto XVI ha sido blanco de la prensa al sacar a la luz pública los escandalosos hechos. El Papa en problemas Las acusaciones de pedofilia contra sacerdotes de la Iglesia Católica en Europa salpicaron al Papa Benedicto XVI, al descubrise que en 1980 trasladó a un cura acusado de pederastia a la comunidad local de la Iglesia de Múnich, de la que era obispo. El caso de un sacerdote alemán con un pasado de abusos sexuales contra menores de edad, que fue enviado a una Iglesia de Múnich en 1980, cuando el actual Papa era obispo en esa ciudad, ha implicado en el escándalo a Benedicto XVI. Según varias publicaciones, el cura en cuestión obligó a un menor de once años a practicar felación y posteriormente fue trasladado desde Essen a Baviera siendo el actual Pontífice el obispo de Múnich en ese periodo (1978-1981) y responsable de designar las misiones y traslados de los sacerdotes. Una vez en Baviera, el cura protagonizó nuevos eventos de pedofilia sin ser denunciado por la Iglesia ni relevado de su cargo. Aún ejerce el sacerdocio. ![]() El Vaticano se defiende Los escándalos por acusaciones de pedofilia contra sacerdotes de Europa desencadenaron una reacción de contraofensiva por la Justicia del Vaticano, que denunció un "ensañamiento" contra el Papa Benedicto XVI. El monseñor Charles J. Scicluna, del ministerio público del tribunal de la Congregación de la Fe, señaló que entre 2001 y 2010 fueron tratados unos 8 mil casos de abusos sexuales cometidos en los últimos 50 años. En una entrevista para el diario de la Conferencia Episcopal italiana Avvenire, Scicluna se excusó explicando que el 60 por ciento de los casos "se trata de efebofilia, es decir, de atracción física por adolescentes del mismo sexo". Agregó que un 30 por ciento se trata de relaciones heterosexuales y el restante 10 por ciento, "de verdadera pedofilia, es decir, de una atracción sexual por muchachos impúberes", sostuvo el prelado. La autoridad católica determinó que los casos de denuncias de pedofilia por sacerdotes ronda los 300 para los últimos nueve años, cifra que reconoció como "demasiado". ‘La Iglesia tiene sus propias leyes’ La Iglesia Católica ha vuelto a enfrentar una polémica a causa de supuestos delitos sexuales cometidos por sacerdotes en varias partes del mundo. Esto, mientras en Ecuador está a punto de tramitarse la ley de libertad religiosa que, a decir del franciscano Jhon Castro, párroco de la Iglesia de San Diego, en Quito, no debe expedir regulaciones para ese tipo de casos. El religioso dialogó con La Hora: ¿Una ley podría incorporar normas para menguar los pecados o los delitos cometidos por sacerdotes? Esos temas van a lo civil y a lo penal. La futura ley de cultos no puede normar a los religiosos en esos casos porque para eso hay leyes dentro de la Iglesia Católica. El problema es, quizás, que la Iglesia Católica es la más visible en Ecuador y en el mundo, pero no hay que olvidar que también hay violaciones cometidas por los anglicanos, los mormones, los testigos de Jehová, los evangélicos y los laicos. ¿Cómo sanciona la Iglesia Católica a los sacerdotes que cometen delitos sexuales? En lo eclesiástico se investiga, pero ese no al caso de ir a la justicia ordinaria. Las sanciones que pueden venir son: abandono del Ministerio, la excomunión, la expulsión de la Iglesia... pero sólo si se comprueba que se ha cometido el delito. Es que en varias ocasiones se ha comprobado que sólo han sido injurias o calumnias. Si eso sucede, se manda al sacerdote de retiro y se lo cambia de lugar de trabajo. Pero si las denuncias son reales, El Vaticano es muy severo aunque por otro lado también está la cárcel. Sobre la ley de cultos, allí se propone la creación de un Consejo que agrupe a todas las religiones. ¿Cree posibles los consensos en esa instancia? Las iglesias y los cultos ya tienen un ente en donde están todos sus representantes. Pero, si forman ese Consejo, debe haber gente apta, que no sea nombrada a dedo. Los consensos serán difíciles porque el Ecumenismo trata de confluir un mismo Dios, en este caso, a Cristo. Pero con los judíos será difícil porque para ellos Jesús no es el Mesías, para los cristianos sí. Para los musulmanes Jesús es el gran profeta. Para los evangélicos la Virgen María no es aceptada… Realmente es un gran problema. FICHA TÉCNICA El entrevistado Padre John Castro Sacerdote franciscano Ejerce el sacerdocio hace 13 años Fue director del Museo del Convento de San Francisco por seis años Desde hace cuatro años es párroco de la Iglesia de San Diego ¿Debe abolirse el celibato? La ola de escándalos por pedofilia que afecta a la Iglesia Católica abrió un sonado debate sobre las repercusiones del celibato y la abstinencia sexual en los sacerdotes, una tradición milenaria que el Vaticano defiende a todo precio. El debate sobre el tema se ha abierto de nuevo después de que prominentes teólogos, como el suizo Hans Küng y el alemán Eugen Drewermann (ambos destituidos por el Vaticano), calificaran de "inhumana" la obligación de privar de una vida sexual a los clérigos católicos y la tildan de ser "una de las causas" de la pedofilia. "Para luchar contra pedofilia, hay que abolir el celibato a los curas", escribió recientemente Küng, quien considera que la religión católica ha mantenido históricamente una relación "tensa"con la sexualidad. Desde sus inicios, ya en el siglo IV según algunos historiadores, la Iglesia Católica institucionalizó la castidad y el celibato a través de una ordenanza del Papa, es decir humana, y por ello, otras iglesias cristianas que no obedecen al Pontífice no practican la abstinencia sexual y el celibato. Para muchos de los que reclaman la abolición del celibato, la represión de la libido, indómita, termina por desbocarse y descargarse en lo más accesibles en este caso, los niños y jóvenes, impotentes ante la autoridad de sus maestros. Son numerosos los alumnos de escuelas y monaguillos,que han denunciado sufrir el asedio de los religiosos. Un crimen terrible El cardenal prefecto de la Congregación para el Clero del Vaticano, el brasileño Claudio Hummes, ha calificado la pedofilia como "un crimen terrible" y reconoce que afecta al 4% de los sacerdotes. Teniendo en cuenta que en el mundo hay alrededor de medio millón de sacerdotes católicos, el cálculo de Hummes daría como resultado que son unos 20 mil los implicados en casos de estas características. En una entrevista concedida a la revista religiosa Vida Nueva, Hummes señala que la Iglesia "no puede cerrar los ojos" ante este problema. Asimismo, recalca que "no hay sitio en el ministerio sacerdotal para las personas que han cometido estos crímenes". |
|||||