RECHAZO. Armados con arcos y flechas, los aborígenes amazónicos se preparan para continuar su movilización. AFP
RURRENABAQUE, Bolivia, AFP
Indígenas bolivianos contrarios a la construcción de una ruta se organizaban para reiniciar su marcha de protesta hacia La Paz, a pesar de que el presidente Evo Morales anunció la
suspensión de la obra, lo que no le salva de críticas ni de una huelga general de trabajadores hoy.
Centenares de nativos se encuentran en dos municipios, Rurrenabaque y San Borja, cercanos a Yucumo (320 km al noreste de La Paz), donde la Policía reprimió la marcha, generando
críticas contra el Mandatario y la renuncia de su ministra de Defensa.
Morales anunció su decisión de suspender la construcción de la carretera de 300 km que cruzará el territorio indígena y natural del Tipnis, en el centro del país hasta tanto no se
realice una consulta, pero la decisión no conformó a los manifestantes.
El problema continúa
"El hecho de que el Presidente solucione el primer punto no quiere decir que se ha salido del problema, nosotros vamos a continuar", afirmó el diputado indígena Pedro Nuni, uno de los
líderes de la marcha.
Para Nuni, la decisión del gobernante "no es una garantía", porque los indígenas no quieren la suspensión de la obra vial, sino su cancelación definitiva. "Hemos dicho y repetimos, no
queremos que haya esta carretera", recalcó.
Morales criticó a quienes renunciaron y dijo que “algunos pueden escapar” cuando hay problemas. Mientras, las encuestas muestran un deterioro constante de su apoyo popular.
Otras peticiones
Los indígenas aprovechan su nueva posición de fuerza para señalar otros puntos que quieren ver solucionados, referidos a actividades petroleras en sus comunidades, titulación de
territorios, compensaciones por la emisión de gases de efecto invernadero y derecho a la consulta en todas las leyes de su interés.
Nuni señaló que primero hay que hallar a los indígenas que figuran como desaparecidos que, según su colega Blanca Cartagena, "suman unos 20 entre adultos y niños".
Gobierno en bajada
El presidente Evo Morales ha recibido fuertes críticas por la acción policial, aunque él ha señalado que nunca instruyó a los uniformados para que recurrieran a la violencia, e
incluso la condenó.
El presidente ya sufrió la dimisión de su ministra de Defensa, Cecilia Chacón, y del viceministro de Interior, Marcos Farfán, y de la directora Nacional de Migración, María Renée
Quiroga.
El Mandatario, que llegó al poder en 2005, sufre un paro cívico en el departamento de Beni, una huelga de hambre en Santa Cruz y marchas y vigilias en La Paz, Chuquisaca y
Cochabamba.
La Central Obrera Boliviana (COB), que agrupa a todos los sindicatos de obreros, convocó a una huelga general de 24 horas para el miércoles.