RÍO DE JANEIRO, EFE
La resaca de la fiesta de año nuevo en Brasil estuvo marcada por las al menos 42 personas muertas que han dejado los corrimientos de tierras provocados por las fuertes lluvias caídas en el último
día y medio sobre el estado de Río de Janeiro.

Lo peor se produjo en Ilha Grande, una pequeña isla de pescadores situada a unos 150 kilómetros de Río de Janeiro y orientada al turismo ecológico en los últimos años, donde fuentes oficiales han
confirmado una cifra provisional de 15 muertos al arrasar un alud de lodo un pequeño hotel.
El secretario estatal de Salud y Defensa Civil, Sergio Cortes, confirmó la cifra de fallecidos por el alud que derrumbó la Posada Sankai, en la zona norte de la isla, donde el acceso sólo es
posible por mar.
"Las búsquedas continuarán incesantes no van a parar. Estamos trayendo generadores de energía y maquinaria desde Río", anunció Cortes en entrevista con la televisión Globo.
Un triste cuadro
El vicegobernador del estado de Río de Janeiro, Luiz Fernando de Souza Prezao, también visitó la zona, tras lo que compareció ante la prensa y calificó la situación de "muy triste".
Prezao, quien señaló que recibió una llamada del propio presidente Luiz Inácio Lula da Silva, destacó, sin embargo, que la instalación hotelera no fue totalmente destruida, por lo que conserva
esperanzas de encontrar huéspedes con vida.
Además, afirmó que la zona afectada por el corrimiento no era considerada de riesgo ya que "la vegetación de la región es nativa y no hay señales de deforestación".
Dado que la posada estaba llena por la fiesta de fin de año, se calcula que podría haber hasta medio centenar de personas alojadas, por lo que las autoridades han mostrado su temor de que la cifra
pueda alcanzar las cuatro decenas.
5.500 familias afectadas en Bolivia
Unas 5.500 familias han resultado afectadas por las intensas lluvias que ocasionaron el desbordamiento de ríos en las últimas semanas en Bolivia.
La principal región afectada hasta el momento es el trópico de la región central de Cochabamba, donde el desborde de tres ríos afectó a 2.200 familias en dos municipios y dañó alrededor de mil 200
hectáreas de cultivos de banano, cítricos y hoja de coca.
Además, en las últimas semanas se registraron desbordamientos de ríos en las regiones de Tarija (sur) y Chuquisaca (sureste) y tres personas murieron en el departamento occidental de Potosí al ser
arrastradas por las aguas mientras lavaban ropa.