Perú: tribu vs. corporación
Dan Collyns
BBC, Loreto, Perú
Tomas Maynas es el demandante en el caso contra Occidental Petroleum.
Es una historia familiar. Una gran corporación llega a una selva
impoluta y comienza a destruir el medio ambiente y, sucesivamente, el
medio de sustento de la población indígena que vive ahí.
Pero ahora la trama parece que se invierte, pues han surgido casos de

pueblos indígenas que están invadiendo el terreno de las grandes
corporaciones para retarlas en su propio juego.
Una de esas historias es la de la tribu Achuar, que vive en la selva
amazónica del noreste de Perú.
El año pasado, los Achuar entablaron una demanda contra el gigante
petrolero Occidental Petroleum, en Los Ángeles, Estados Unidos.
Ahora están a la espera del pronunciamiento de un juez, que decidirá
si el caso puede procesarse en EE.UU. o si es necesario devolverlo a
Perú, donde se estima que no tendría posibilidades de llegar a los
tribunales.
"Sin información creíble"
La tribu Achuar, que ha vivido durante miles de años en la selva,
acusa a la compañía de contaminar su territorio durante más de 30
años, haciendo perforaciones petroleras, provocando enfermedades e
incluso muertes, y destruyendo su tierra y su modo de vida
irreparablemente.
Los Achuar dicen que aún se encuentran derrames petroleros.
La Occidental Petroleum, que abandonó Perú hace ocho años, niega su
responsabilidad en el caso.
La empresa respondió señalando: "No estamos al tanto de una
información creíble sobre el impacto que tuvieron las operaciones de
Occidental en Perú en relación con la salud de la comunidad".
La bonanza petrolera comenzó en Perú hace casi 40 años cuando muchas
compañías extranjeras recibieron invitaciones de varios gobiernos para
hacer pruebas y perforaciones en la zona amazónica.
Lo que no tomaron en cuenta fue el devastador impacto que tendría
sobre los pobladores nativos, principalmente los Achura; es decir,
sobre su gente, su modo de vida y su salud.
El líder espiritual de los Achuar, Tomas Mayna, quien viste un
brillante traje rojo hecho con plumas de tucán y tiene la cara pintada
con motivos de guerra, es el demandante en esta acción judicial contra
la compañía.
Mayna asegura que todo cambió cuando llegaron las petroleras. Dice que
los animales se escaparon, los peces murieron y sus cosechas
comenzaron a marchitarse.
"El Estado peruano sólo quiere extraer tanto petróleo como pueda de
nuestra tierra. Hicieron millones de dólares, pero nosotros no los
hemos visto".
"Sabemos que hay riqueza aquí y habrá más perforaciones, así que el
Estado nos seguirá matando. Pero a veces cuando hay presión, el estado
cede", agrega.
En la demanda se acusa a Occidental Petroleum de ignorar los

estándares de la industria y de utilizar métodos obsoletos, desechando
en un lapso de 30 años cerca de 9 mil millones de barriles de
desperdicios tóxicos en los arroyos y ríos
Después de que Occidental abandonó el lugar, sus operaciones pasaron a
manos de Pluspetrol.
Pluspetrol acordó cambiar sus métodos a finales de 2006 cuando los
Achuar, después de varios intentos de negociación decidieron tomar
acciones directas.
Escopetas y lanzas
Muchos de los Achuar más ancianos pelearon una vez en guerras tribales
con sus vecinos. Ahora finalmente tienen la oportunidad de golpear a
sus nuevos enemigos donde más les duele: en sus bolsillos.
"Toda una generación sufrió daños a la salud. ¿Cómo podemos quedarnos
callados como lo hicieron nuestros padres?"
Petronila Chumpi
Aunque armados con escopetas y lanzas, ocuparon y tomaron
pacíficamente los pozos petroleros del Amazonas en octubre de 2006.
Ante la pérdida de millones de dólares diarios, tanto el gobierno como
la empresa se vieron obligados a sentarse a negociar.
Los Achuar consiguieron un compromiso de Pluspetrol de reducir la
contaminación y pagar millones de dólares para limpiar y establecer un
plan de salud de 10 años.
"Toda una generación sufrió daños a la salud. ¿Cómo podemos quedarnos
callados como lo hicieron nuestros padres?", se pregunta Petronila
Chumpi, de 29 años.
"No podemos permitirlo, somos una nueva generación, sabemos como leer
y escribir y tenemos que ayudar a nuestra gente porque ellos no tenían
el conocimiento para defenderse en contra de las petroleras, pero
ahora nosotros sí".
Mejoras
Incluso al desplazarse en lanchas rápidas, llegar a Trompeteros es un
largo viaje de todo un día que implica atravesar tres anchos ríos de
la capital regional de Loreto, Iquitos. Un poblado de 3.000 habitantes
está situado frente a Block Eight, uno de los principales pozos
petroleros.
El ecosistema es el banco genético de la Amazonia, ya que junta
matrices genéticas que no existen en otos lugares, miles de bases
genéticas interconectadas
Iván Vasquez, presidente regional de Lorteo
Los pobladores locales dicen que todavía hay contaminación y derrames

petroleros, pero ahora los Achuar tienen transmisores de GPS para
registrar los problemas apenas éstos ocurren.
Poco a poco, hay señales de mejoría.
Sin embargo, Pluspetrol, que se ha comprometido a pagar millones de
dólares, ha mostrado su frustración de que el gobierno no esté
desempeñando un papel más importante.
"Esta industria petrolera debería beneficiar a todo el mundo. Quizás
hoy no es un beneficio para los indígenas y el gobierno debería
encontrar la mejor forma de resolver ese problema", señaló Roberto
Ramallo, gerente general de Pluspetrol Norte.
El problema que afrontan los Achuar -y otras tribus-, es que su
vivienda se encuentra encima de lo que se consideran son enormes
reservas de crudo.
Gracias al intenso empuje para subastarlas, casi tres cuartas partes
de la amazonía peruana está en arriendo para proyectos de exploración
y extracción.
La alta demanda global y el precio del petróleo también están haciendo
que las compañías consideren a la amazonia peruana como un prospecto
atractivo. ¿Pero es esto sostenible?
"Toda esta exploración petrolera en el Amazonas es un gran
experimento", señaló Bill Powers de E-Tech, una firma de ingeniería,
sin fines de lucro.
"Simplemente vienen a la selva, desarrollan el recurso, consiguen el
beneficio económico e, históricamente, siempre ha sido que lo que
suceda con quien estaba ahí antes, pasará".
"No hay plan, no hay un esfuerzo para asegurase de mantener su
identidad cultural o que tengan algo que hacer una vez que los ríos y
los bosques no suministren lo que proporcionaban antes", agregó
Powers.
Planes futuros
Los Achuar han vivido en la región por miles de años.
El presidente Alan García propuso la privatización de extensas zonas
de las selva, pero funcionarios locales dicen que el gobierno en Lima
no entiende el impacto que tendría el proceso.
La principal autoridad de Loreto, Iván Vásquez, señala que hace falta
ante todo preservar la diversidad del Amazonas.
"El ecosistema es el banco genético de la Amazonia, ya que junta
matrices genéticas que no existen en otos lugares, miles de bases
genéticas interconectadas".
"Ese es nuestro capital, el banco genético que tenemos que preservar
para la humanidad, y para el mundo", aseveró.
Hasta ahora los Achuar han rechazado nuevas exploraciones petroleras
en su territorio.
Su historia es un caso emblemático de resistencia para los indígenas
amazónicos y no tiene precedentes en Perú.
Sin embargo, la selva peruana, la parte más extensa del Amazonas fuera
de Brasil, sigue siendo el foco de una cacería global, sin tregua,
para encontrar nuevas fuentes de combustibles fósiles.