BAGRAM, AFP
Los pilotos y los equipos médicos militares de la principal base estadounidense en Afganistán se preparaban ayer para afrontar las consecuencias del envío de 30 mil soldados norteamericanos
suplementarios: un alza probable del número de muertos.
El martes, el presidente estadounidense Barack Obama anunció el envío de refuerzos en el marco de la nueva estrategia, para enfrentar una insurrección que gana terreno y se hace cada vez más
mortífera, ocho años después del derrocamiento del régimen de los talibanes.
Al día siguiente, sus aliados en el seno de la OTAN prometieron contribuir con 5 mil hombres más.
"Treinta mil soldados de refuerzos son treinta mil blancos suplementarios", destacó el coronel estadounidense Joseph Chozinski, responsable del principal hospital de la base de Bagram, a unos
cincuenta kilómetros al norte de Kabul.
Los destrozos
Al mismo tiempo, el número de soldados extranjeros pasó de 60.000 en 2008 a 112.000 en diciembre de 2009, en el seno de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN y de
la coalición bajo comandancia estadounidense de la operación "Libertad inmutable" ("Enduring Freedom").
Más de 60% de los soldados muertos han sido víctimas de los temibles IED, (Improvised Explosive Devices, artefactos explosivos improvisados) como se denomina en la jerga militar a las bombas de
fabricación caseras que estallan al paso de los convoyes y patrullas.
La más joven víctima que le tocó atender era un muchacho afgano de 14 años, probablemente herido cuando colocaba una bomba al borde de un camino.
Las fuerzas internacionales afirman que los talibanes entregan hasta 200 dólares a los aldeanos miserables, es decir casi un año de salario promedio de un afgano, para que coloquen esas
bombas.
El costo de la muerte
La fuerza aérea estadounidense transportó en los últimos doce años un promedio de mil soldados, civiles, muertos y heridos diarios en Afganistán. En 2007, este puente aéreo había costado 388,4
millones de dólares a Estados Unidos. A mediados de noviembre, el costo para el año 2009 alcanzaba ya a los 799,9 millones de dólares.
El martes, el presidente Obama reconoció que el envío de los 30 mil soldados de refuerzos iba a aumentar en 30 mil millones de dólares el costo de la guerra para los contribuyentes
norteamericanos. Es decir un millón de dólares por soldado.
La guerra
Aumentan las víctimas
Desde 2001, 1.532 soldados extranjeros han muerto en Afganistán.
De estos 929 eran estadounidenses.
236 británicos y 133 canadienses.
CIFRAS
486 soldados extranjeros murieron en Afganistán en 2009
300 víctimas eran estadounidenses.
295 militares de las fuerzas internacionales perecieron en 2008.
Envío de más tropas reforzará resistencia
El envío de 30 mil soldados suplementarios de Estados Unidos a Afganistán sólo conseguirá reforzar a los insurgentes, aseguró ayer un portavoz de los islamistas talibanes.
"Obama verá desfilar muchos ataúdes de soldados estadounidenses muertos en Afganistán", declaró Qari Yusuf Ahmadi.

"Su esperanza de controlar militarmente Afganistán no se hará realida, añadió. "Se verán obligados a una retirada vergonzosa. No pueden cumplirse sus esperanzas y objetivos", concluyó el
portavoz.
Enojo entre los pacifistas
Con silbidos y abucheos, el anuncio del envío de refuerzos a Afganistán fue mal recibido la noche del martes por los militantes pacifistas de San Francisco, bastión de la izquierda estadounidense
que ayudó a llevar a Barack Obama a la Casa Blanca.
"¡Esto parece dicho por George (W.) Bush!", vocifera una activista.
"Siempre hay dinero para la guerra. Pero para la educación, el seguro de salud y el empleo, nunca hay suficiente", lamentó la profesora Susan Witka.
Hay 148 mil tropas extranjeras
El envío de 30 mil soldados estadounidense de refuerzo a Afganistán, a los que se sumarán otros 5 mil de la OTAN, hará llegar a 148 mil el número de militares extranjeros de 43 naciones
desplegados en el país, para combatir la insurrección de los talibanes que no cesa de acentuarse.
Hay actualmente 113 mil soldados extranjeros desplegados en Afganistán, en el seno de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN y de la coalición bajo
comandancia norteamericana de la operación "Libertad inmutable" ("Enduring Freedom") que derrocó al régimen de los talibanes a fines de 2001.